El espacio contó con un stand integral conceptualizado como un «cuarto azul», totalmente diseñado y producido desde cero para sumergir a los fans en la atmósfera del concierto. Durante dos días, el stand ofreció una experiencia de dinamización completa atendida por nuestro staff, que incluía estaciones de maquillaje temático y tatuajes temporales, junto con un photobooth interactivo donde los participantes podían llevarse su foto impresa al momento. Paralelamente, un equipo de creación de contenido realizó la cobertura en vivo de la acción, generando piezas de contenido en tiempo real para las redes de la marca y un vídeo resumen final de alto engagement.